Cartagena Cantonal ¿un sueño para todos?
1873: La lucha por una nación justa
Fig 1. General López Domínguez (1829-1911) Retrato de José Moreno Carbonero, cuando el militar tenía 77 años. Óleo, Senado.
Sobre esta investigación: En el presente artículo sintetizamos los hallazgos y el análisis de nuestro Trabajo de Fin de Grado (TFG), centrado en desmitificar la insurrección de 1873. Nuestro objetivo es demostrar que Cartagena no buscaba la ruptura con España, sino la aplicación de un modelo de justicia social y política que Madrid se negaba a ejecutar.
Históricamente, nos hemos encontrado con que la imagen del Cantón de Cartagena ha estado ligada a un mito de fragmentación nacional. Lamentablemente, la propia Real Academia Española ayudó a consolidar esta visión al definir el cantonalismo como una "tendencia a la fragmentación de un Estado Unitario en territorios casi independientes" (Jeanne Moisand, Federación o muerte. los mundos posibles del Cantón de Cartagena (1873), pág. 9). Sin embargo, al acudir a la realidad que documentan las fuentes coetáneas, observamos que los cartageneros buscaban salvar a la nación mediante un federalismo radical construido "de abajo hacia arriba" (Florencia Peyrou Tubert, La Primera República. Auge y destrucción de una experiencia democrática, pág. 342).
Las raíces de un levantamiento por la justicia
Si analizamos el estallido del 12 de julio de 1873, comprendemos que no fue un simple acto de rebeldía localista. Fue, ante todo, la respuesta a una situación de precariedad extrema en una ciudad con una enorme masa proletaria. En aquel momento, como hemos podido constatar, "se trataba de un pueblo que tenía hambre y al que los oradores de la República le prometían pan" (Isidoro Valverde, Los cantonales, pág. 40).
Este movimiento se fundamentaba en pilares que los insurrectos estimaban esenciales para la salud de España:
- Soberanía Municipal: El deseo de recuperar el control de los bienes del ayuntamiento y de los bienes comunales frente al centralismo asfixiante (Juan Bautista Vilar y Pedro María Egea Bruno, La minería murciana contemporánea, pág. 80).
- Justicia contra el "absolutismo" republicano: Los insurrectos denunciaban que los gobernantes de Madrid se llamaban republicanos pero gobernaban "como lo haría un rey absoluto" (El Cantón Murciano: Diario oficial de la federación, n.º 5, 26.07.1873, pág. 1).
Un proyecto de vocación nacional
La prueba definitiva que presentamos de que el Cantón no buscaba la secesión es contundente: al constituirse la Junta Revolucionaria, sus líderes no crearon un ministerio local, sino que establecieron un "Poder Ejecutivo de la nación española" (Diario de Sesión de Cortes, n.º 86, 06.09.1873, pág. 2109). Su objetivo era forzar la creación de una estructura federal que consideraban válida para todo el país, no solo para su región.
Esta voluntad fue reconocida incluso por sus opositores más directos. Francisco Pi i Margall, ante las Cortes en septiembre de 1873, afirmó con la mano en el corazón que los hombres de Cartagena habían "trabajado por la unidad de la Patria como nosotros mismos" (Diario de Sesión de Cortes, n.º 86, 06.09.1873, pág. 2109).
El conflicto internacional
El conflicto adquirió tintes internacionales cuando el gobierno central decretó piratas a los barcos cantonales. Esto provocó la intervención de potencias extranjeras como Alemania o Reino Unido, que apresaron buques de los insurrectos.
Otro episodio clave fue la expedición del general Contreras para sublevar regiones vecinas. Llegó a Almería el 29 de julio, pero no logró recabar el apoyo necesario. En el enfrentamiento con la guarnición, se produjo uno de los episodios más controvertidos: el bombardeo de la ciudad por parte de la escuadra cantonal.
El sacrificio de la "utopía política"
Debemos entender que la resistencia de seis meses frente al asedio de Madrid, que lanzó más de 25.000 proyectiles contra la plaza, no fue un ejercicio de terquedad regionalista (José López Domínguez, Cartagena. Memoria y comentarios sobre el sitio de Cartagena, pág. 115). Los defensores aguantaron bombardeos constantes y tragedias como la explosión del Parque de Artillería, donde murieron más de 400 civiles que se refugiaban en el lugar.
Como concluye nuestra investigación, los ciudadanos no se levantaron por un patriotismo localista, sino por una "utopía política y social que estimaban válida para todos los españoles y cuyo advenimiento creían acercar con una denodada resistencia" (José María Jover Zamora, prólogo a El Cantón Murciano, pág. LI). La gesta de Cartagena fue, en esencia, el intento de una ciudad por refundar la nación desde la justicia y la libertad municipal.
Bibliografía Citada
- Diario de Sesión de Cortes, legislatura 1873-1874, n.º 86, 6 de septiembre de 1873.
- El Cantón Murciano: Diario oficial de la federación, n.º 5, 26 de julio de 1873.
- Jover Zamora, José María, prólogo a El Cantón Murciano, de Antonio Puig Campillo (Cartagena: Editora Regional de Murcia, 1986).
- López Domínguez, José, Cartagena. Memoria y comentarios sobre el sitio de Cartagena (Madrid: Establecimiento tipográfico de J. Conde y Cía, 1877).
- Moisand, Jeanne, Federación o muerte. Los mundos posibles del Cantón de Cartagena (1873) (Madrid: Catarata, 2023).
- Peyrou Tubert, Florencia, La Primera República. Auge y destrucción de una experiencia democrática (Madrid: Akal, 2023).
- Valverde, Isidoro, Los cantonales (Cartagena: Athenas Ediciones, 1971).
- Vilar, Juan Bautista y Egea Bruno, Pedro María, La minería murciana.